Bombardeo en Libia deja más de 40 migrantes muertos


​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​Por Octavio Nava 03/07/2019​​​​​​


​Más de 40 migrantes murieron en un bombardeo contra un centro de detención en la periferia de Trípoli, un ataque atribuido a las fuerzasdel mariscal rebelde Jalifa Haftar y que suscitó duras condenas internacionales.

El ataque "podría claramente constituir un crimen de guerra", dijo el miércoles el enviado de la ONU en Libia, Ghassan Salamé.

Mató (...) a gente inocente obligada a estar en este refugio por sus espantosas condiciones de vida", agregó, en un comunicado.

El martes por la noche, un bombardeo aéreo dejó un agujero de unos tres metros de diámetro en el centro de este hangar de Tajura, en las afueras al este de Trípoli. Numerosos cuerpos yacían en el suelo del lugar, constató un fotógrafo.

Según un comunicado de la Misión de apoyo de la ONU a Libia (MANUL), en el que estaba citado Ghassan Salamé, el balance es de "al menos 44 migrantes" muertos y más de "130 heridos graves".

"Esta matanza innoble y sangrienta" es "una consecuencia de las más horribles y trágicas" de la "absurdidad de esta guerra", añadió Salamé.

El enviado de la ONU hizo un llamamiento a la comunidad internacional para "condenar este crimen e imponer sanciones apropiadas a los autores de esta operación en flagrante violación" de los derechos humanos.

El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará el miércoles -a petición de Perú que ejerce su presidencia en julio- una reunión de urgencia a puerta cerrada a partir de las 15H00 locales (19H00 GMT) para discutir el ataque.


​Es la segunda vez que este centro de migrantes de Tajura, donde se hacinan más de 600 personas, es alcanzado desde que el mariscal Jalifa Haftar, el caudillo del este del país, lanzó una ofensiva en abril para controlar la capital.

En un comunicado, el Gobierno de Unidad Nacional (GNA), basado en Trípoli y reconocido por la ONU, denunció lo que calificó como "un crimen odioso" y lo atribuyó "al criminal de guerra Jalifa Haftar".

En su nota, el GNA acusó a las tropas de Haftar de haber perpetrado un ataque "premeditado" y "preciso" contra el centro de migrantes.

El ataque no ha sido reivindicado, pero los medios de prensa que apoyan a Haftar habían mencionado la inminencia de una "serie de ataques aéreos" en la zona de Trípoli y Tajura.

En Tajura están localizados varios sitios militares controlados por el gobierno y es regularmente blanco de ataques aéreos de las fuerzas de Haftar.

'INVESTIGACIÓN INDEPENDIENTE'

El ataque suscitó numerosas reacciones de la comunidad internacional.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, advirtió en Twitter sobre "tres mensajes claves: los migrantes y refugiados NO tienen que estar detenidos, los civiles NO tienen que ser objetivos, Libia NO es un lugar seguro para devolver" a los migrantes.


​El portavoz de ACNUR expresó "extrema preocupación" sobre los "rumores" que apuntan a que el lugar servía de "almacén de armas".

Médicos Sin Fronteras (MSF) reaccionó en Twitter a "estos terribles acontecimientos" y reclamó la "evacuación inmediata de refugiados y migrantes encerrados en centros de detención en Trípoli".

Las agencias de la ONU y entidades humanitarias reiteran su oposición a que migrantes rescatados del mar sean devueltos a Libia, a raíz del caos institucional en el país.

Esta situación se tornó más crítica desde el inicio de la ofensiva de Haftar sobre Trípoli.

A pesar de la constante inestabilidad, Libia es un país de tránsito de migrantes que huyen de conflictos armados o inestabilidad en otras regiones de África y el Medio Oriente.

El presidente de la comisión de la Unión Africana, Musa Faki Mahamat, reclamó una "investigación independiente para asegurarse que los responsables de la muerte horrible de estos civiles rindan cuentas".

Turquía, que apoya militarmente al GNA, calificó el ataque de "crimen contra la humanidad".

La UE condenó un "ataque horrible". Francia e Italia condenaron igualmente el bombardeo.

Debemos garantizar inmediatamente serias medidas de protección (...) y, en particular, transferir los migrantes que se encuentran en las instalaciones de acogida a lugares a salvo de los combates", advirtió el jefe de la diplomacia italiana, Enzo Moavero.