López Obrador pone su 'sana distancia'; con Morena, la época del líder moral se acabó, dice






​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​Por Octavio Nava 22/08/2019​​​​​​
Tras advertir que él no será un caudillo para el partido en el poder, el Presidente llamó a no recurrir al fraude, acarreo o reparto de despensas rumbo al relevo en la dirigencia nacional

Andrés Manuel López Obrador afirmó que en México se acabaron los tiempos del líder moral, el primer militante y el caudillo que dirigía al partido en el poder.

De cara al relevo en la dirigencia nacional de Morena, el Presidente llamó a ese instituto político a evitar los fraudes, el acarreo y el reparto de despensas para dejar que los militantes y los ciudadanos decidan en libertad.


El titular del Ejecutivo federal recomendó a Morena mantenerse alerta para evitar el oportunismo y el “frijol con gorgojo” porque pueden llevarse “sorpresas” por parte de la ciudadanía.

En conferencia, dijo que no asistirá al congreso nacional del partido, a realizarse en noviembre, y en cambio mandará una carta.

Indicó que pierden el tiempo quien creen que haciendo política mediante acuerdos cupulares van a salir adelante, pues son los ciudadanos los que deciden y motivan el cambio.

Consideró que, por encima de cualquier interés personal legítimo, la nación es lo más importante y Morena, así como el resto de los partidos políticos, no debe perder de vista este aspecto.

 

SE APARTA DE SER LÍDER MORAL DE MORENA

En la antesala del relevo en la dirigencia nacional de Morena, el presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió a sus militantes que la época del caudillo o líder moral “ya se acabó”.

Eso ya se acabó, ni líder moral, ni cacique, ni caudillo, ni primer militante”, sostuvo en Palacio Nacional.

En consecuencia, recomendó a esa fuerza política mantenerse alerta para evitar el oportunismo y el “frijol con gorgojo” porque pueden llevarse “sorpresas” por parte de la ciudadanía.

Dijo que para cuidar a Morena —el partido político que fundó y que lo llevó al poder con 30 millones de votos en las urnas en 2018— es necesario que sus integrantes no abandonen los principios y los ideales que dieron origen y fuerza al movimiento y se alejen de la ambición al dinero, ya que lo importante es servir a los ciudadanos.

Que no haya manipulación, que no haya inducción al voto, que no haya acarreo, que se deje en libertad a los militantes, a los ciudadanos que decidan y una última recomendación es que no estén pensando que la gente está dormida porque se van a seguir llevando sorpresas”, destacó el Presidente al anunciar que enviará una carta a Morena antes de que se lleve a cabo el relevo en la dirigencia del partido.

Externó que su deseo era acudir al congreso de Morena antes de la elección para exponer su postura respecto de lo que se debe cuidar por parte de sus integrantes; sin embargo, anunció que emitirá una comunicación escrita antes del 23 y 24 de noviembre para que sea conocida por toda la militancia.

En cuanto a los acuerdos cupulares, aseveró que pierden el tiempo los que creen que haciendo política a la antigüita van a salir adelante, pues son los ciudadanos los que toman las decisiones y motivan el cambio.

Los enjuagues que se hacían en la época de la política neoliberal, ya no sirve eso” apuntó el Presidente.

 

LA SANA DISTANCIA DE ZEDILLO

Repito enfáticamente que, como Presidente de la República, no intervendré, bajo ninguna forma, en los procesos ni en las decisiones que corresponden al partido al que pertenezco”, afirmó Ernesto Zedillo al asumir el cargo el 1 de diciembre de 1994.

Lo repetía porque, en la campaña en al menos dos ocasiones se refirió a ello.

El 4 de agosto de 1994 dijo: “A partir del primero de diciembre seré un miembro pasivo del PRI con el inquebrantable compromiso de no intervenir en lo absoluto en su vida interna. Creo firmemente en que la democracia exige una sana distancia entre mi partido y el gobierno”.

Años más tarde, luego de perder el PRI la Presidencia de la República, se le reprochó su actitud.

A finales de mayo de 2014, el entonces secretario de Organización del PRI, José Encarnación Alfaro Cáceres, dijo, sin mencionar a Zedillo: “el Presidente que llegó al poder seis años antes de que perdiéramos la elección presidencial hizo todo lo posible por resquebrajar las bases de organización y de vinculación de nuestro partido con sus sectores fundamentales”.

En agosto de 2015, el excandidato presidencial, Roberto Madrazo, también arremetió contra Zedillo por los constantes cambios de líderes del PRI. “Y nos dañó muchísimo”, lamentó.