Muñoz Ledo se adelanta; dice que lo relegirán en la Cámara








​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​Por Octavio Nava 31/08/2019​​​​​​
En la historia de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo (Morena) sería el único legislador que ocuparía por más de un año la presidencia de la mesa directiva, posición que desde la década de los años 30 del siglo pasado se ha rotado como mecanismo de gobernabilidad y estabilidad en el legislativo, incluso dentro del PRI monolítico y autoritario.

Morena llevará hoy a la sesión de instalación la propuesta de que Muñoz Ledo repita en el encargo mientras el PAN presentará las candidaturas de Xavier Azuara y Laura Rojas. Cuando ayer un reportero le preguntó “¿cómo está?, Muñoz Ledo respondió: Pues ahí, sobreviviendo.

Y anticipó que será elegido hoy: “tengo proyectos para septiembre… si tienen a bien acompañarme en mi próximo periodo como presidente de la Cámara de Diputados”.


Esta decisión prefigura una sesión –citada a las 17 horas– enconada, a partir de dos posturas contrastantes: Morena antepone su mayoría para asumir el control de la representación oficial, legal y administrativa de ese órgano legislativo, y el blanquiazul apela a lo dispuesto en la Ley Orgánica del Congreso de la Unión y al acuerdo, de septiembre de 2018, que permitió ese año la integración de la Junta de Coordinación Política.

El miércoles, en la sesión de la Comisión Permanente, Muñoz Ledo declaró que la reforma del 7 de septiembre de 2006 a la Ley Orgánica formalizó la rotación espuria acordada por PAN, PRI y PRD en 2006, a cambio de legitimar al gobierno de Felipe Calderón.

Ayer afirmó que se trató de un cochupo parlamentario y sostuvo que con 15.4 por ciento de diputados, el PAN no puede gobernar la Cámara.

Dicha reforma se aprobó cuando ya había sido designado para elprimer año de la 60 Legislatura el panista Jorge Zermeño Infante y formalizó la rotación de la presidencia parlamentaria que se practicó como mecanismo de gobernabilidad desde 1997.

En el fondo, la modificación fue propuesta por el priísta Emilio Gamboa Patrón, y aceptada por el PAN, para no permitir que el PRD presidiera la Junta de Coordinación Política, a pesar de que el sol azteca era la segunda fuerza política.

La composición de aquella cámara obligaba a que el PRD presidiera la junta: el PAN contaba con 200 diputados; el PRD, 125 y el PRI, 100. Al sol azteca no le quedó más que avalar la modificación, a cambio de presidir la mesa el segundo año y fue cuando a Ruth Zavaleta le correspondió fijar la postura al primer Informe de Felipe Calderón.

La rotación de la mesa en la cámara ha sido práctica común. El PRI –con sus mayorías absolutas– creó la Gran Comisión, integrada por los coordinadores de los estados. Mientras el coordinador parlamentario era, al mismo tiempo, el presidente de la Gran Comisión, eltricolor inventó la rotación mensual del presidente de la mesa directiva.


Se trataba de un ejercicio interno que autoalimentaba a la élite política del partido dominante y, también, para elegir a los personajes que dieron la respuesta a modo al Informe de los presidentes.

Ese esquema feneció tras las elecciones de 1997, cuando el PRI perdió la mayoría absoluta y la oposición, encabezada por Muñoz Ledo, Pablo Gómez, Carlos Medina Plascencia e incluso el Niño Verde Jorge Emilio González, determinó la alternancia en la mesa y en la Comisión de Régimen Interno y Concertación Política, que fue sustituida por la actual Junta de Coordinación Política.